Jerez

Jerez de la Frontera conserva los vestigios de un pasado milenario del que es imposible querer ser rescatado.

Te invitamos a pasear por la ciudad junto a nosotros y experimentar la tradición andaluza, sincronizada con la mayor modernidad, que han hecho de Jerez un referente internacional que ningún visitante debiera dejar pasar por alto en su cuaderno de viaje.

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Oferta cultural

Palacio Domecq - Semana SantaLa oferta cultural que ofrece Jerez a sus visitantes es muy diversa e interesante, única en España, una experiencia de la que poder disfrutar en cualquier época del año.

Bodegas, vendimia, vinos, caballos españoles, yeguadas, Semana Santa, Feria del Caballo…

 

Historia y tradición

Jerez de la FronteraA pesar de haber sido hallados vestigios humanos desde el Neolítico Superior, podemos decir que los tartesos son el primer asentamiento protohistórico de la zona de Jerez alrededor del tercer milenio a.d.C.

En Jerez nos encontramos civilizaciones, culturas, épocas y pueblos legendarios tales como los tartesos, fenicios, romanos, musulmanes, judíos y cristianos entre otros.

Todos ellos dejaron un legado de cultura, arte y tradiciones que hacen de esta ciudad una de las más importantes de Andalucía.

Ciudad y denominación de origen

La palabra Jerez no sólo da nombre a la ciudad con la que en el Siglo XI a.d.C la empezaron a llamar los Fenicios (“Xera”) y más tarde los Romanos (“Ceret”), también se ha convertido en una denominación de origen que encumbra uno de los vinos más importantes de España, el Jerez, de gran reconocimiento internacional.

La locución “de la Frontera” alude a la frontera de Granada, territorio situado entre el reino Nazarí de Granada y la Corona de Castilla durante la Edad Media.

Las prácticas vitivinícolas de Jerez tienen su origen hace más de 3000 años. Gracias a la magnífica ubicación estratégica de la ciudad, así como por las condiciones climatológicas y de la tierra, los Fenicios producían vinos que luego eran distribuidos por todo el Mediterráneo, aunque su principal destino era Roma, siendo el vino blanco dulce el más apreciado por los exigentes paladares de los ciudadanos romanos.

La huella árabe

Los árabes en Jerez establecieron importantes industrias tales como ebanisterías, telares, molinos de aceite, tintorerías y destilerías de alcoholes y perfumes. En los periodos Almorávide y Almohade es cuando se produce el auténtico desarrollo de la ciudad, es entonces cuando se construyen palacios, mezquitas y se amplía el centro urbano de Jerez.

La reconquista de Jerez por Alfonso X El Sabio en 1264 supuso un fuerte crecimiento económico y cultural para la ciudad, ya que se convierte durante un largo periodo en ciudad fronteriza, desplazándose la misma hasta el reino de Granada.

Crecimiento económico

Al continuo crecimiento de la actividad comercial por Europa se une también el comercio con las Américas tras el descubrimiento en 1492. Con Enrique I de Inglaterra se produce el salto definitivo cuando, con la intención de desarrollar las manufacturas inglesas, propone a los Jerezanos un trueque: lana inglesa por vino de Jerez.

Aquello que en principio comienza como un simple intercambio, más tarde creará un fuerte vínculo comercial entre los países, siempre gracias al vino de Jerez. Convirtiéndose el Reino de Inglaterra, durante años en el principal cliente extranjero de Jerez de la Frontera y gran consumidor del codiciado “Sherry”.

Jerez, epicentro de la enología mundial

Si hay un vino conocido en el mundo, ese es el Jerez, elaborado en un marco incomparable, el triángulo mágico que constituyen Jerez junto a Sanlúcar de Barrameda y el Puerto de Santa María.

Donde las “albarizas” y el clima cálido, suavizado por la cercanía al Atlántico, hacen posible un magnífico desarrollo a las versátiles variedades Palomino y Pedro Ximénez, proporcionando unos sencillos vinos, que tras largas crianzas en un original sistema de envejecimiento dinámico, denominado “criaderas y soleras”, donde convergen añadas tras añadas en distintas proporciones, son transformados en joyas de la enología mundial.

Ganadores de todos los galardones en Concursos Internacionales y que hacen a quien lo prueba introducirse en la “magia” del Jerez, en sus majestuosas bodegas “Catedrales” e impida conocer más sobre esta impagable gama de vinos por su calidad, longevidad y rareza.

Gama de vinos

Empezando por la crianza biológica, donde el velo de flor transforma poco a poco al vino inicial convirtiéndolo en el vino fino, vino de la verdad y continuando por la crianza oxidativa, para elaborar así los magníficos amontillados, olorosos y el mediático palo cortado, la tiza del duende.

Sin olvidarnos de los vinos dulces Pedro Ximénez elaborados con unas uvas pasificadas de la misma variedad, el néctar del sol. En las mismas catedrales, utilizando botas envinadas durante años de cualquiera de la gama de vinos y con idéntico sistema de crianza criaderas y soleras, envejece otro de los productos estrella del marco de Jerez, el brandy.

Con una personalidad propia que lo diferencia de otros brandies y que, tras unos años escondido, suplantado por otras bebidas alcohólicas será coronado como una de las bebidas más noble y exclusiva del mundo.

Pasado y futuro

En la actualidad Jerez sigue siendo considerada una de las ciudades más importantes de Andalucía, no sólo por su legado histórico cultural sino también por su imparable crecimiento gracias a un gran número de proyectos recientes tales como la designación de Capital del Vino Europea 2014, Ciudad del Flamenco y primera Capital Mundial del Motociclismo 2015.

Palacio Domecq

Alameda Marqués de Casa Domecq 8
11403 Jerez de la Frontera (Cádiz, España)